Industria Eléctrica, hacia donde vamos

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En los últimos dos años, los participantes de la iniciativa privada en el sector eléctrico han experimentado una serie de cambios en las condiciones previamente establecidas, derivando en controversias jurídicas, juicios de Amparo, llegando, al menos alguno, a la Suprema Corte de Justicia de la Nación.  Hoy nos encontramos ante dos eventos relevantes para el futuro del sector:

1. La iniciativa preferente enviada por el Ejecutivo al Congreso de la Unión para su revisión y eventual aprobación de las distintas disposiciones que modifican la Ley de la Industria Eléctrica (LIE).

2. La publicación, a fines de enero, del Programa de Desarrollo del Sistema Eléctrico Nacional (Prodesen) para el periodo 2020–2034. La iniciativa de modificación a la Ley de la Industria Eléctrica contempla:

1. La modificación del mecanismo de des- pacho de la energía generada por las centrales eléctricas, transitando de un criterio de mérito económico (meno- res precios marginales locales) a uno de entrega física de energía y capacidad, mediante el cual la energía se despacharía en este orden:

a) Primero, la generada por hidroeléctricas.

b) Posteriormente, toda la generada por plantas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), incluidas las termoeléctricas a combustóleo y carboeléctricas; luego, la generada por ciclos combinados de productores independientes de energía (PIE), que tienen contratada su generación con la CFE.

c) En tercer lugar, la generación eólica y solar de particulares, que ofrece los menores precios marginales locales.

d) Y por último, los ciclos combinados privados y el resto de generadores de otras tecnologías.  2. Otorgar certificados de energías limpias (CEL) de manera retroactiva a las plantas que se construyeron antes de la creación de dichos certificados.

3. Obligar a la Comisión Reguladora de Energía (CRE) a revocar los permisos de autoabastecimiento, así como sus modificaciones, en caso de que hayan sido obtenidos mediante fraude.

En cuanto al Prodesen, destaca el reconocimiento del aumento esperado de la demanda de energía en un promedio anual de entre 2.1% y 2.9% en el periodo 2020- 2034, y una planeación correspondiente a un crecimiento anual promedio de 2.5%.

Cabe señalar que las zonas con el mayor crecimiento esperado son: la zona peninsular (sureste) con un estimado de entre 3.2% y 4% y la zona de Baja California y Mulegé, con 2.6% a 3.9% de promedio anual para el periodo 2020-2034.

En cuanto al cumplimiento de obligaciones internacionales en materia de cambio climático comprometidas en el Acuerdo de París y las metas de energías limpias contempladas en la Ley de Transición Energética (LTE), los compromisos adquiridos por Mexico son:

Por su parte, lo contemplado en el Programa de Desarrollo del Sistema Eléctrico Nacional (Prodesen) requiere pasar de 29% en 2020 a 32% entre 2021 y 2024, dicho objetivo se encuentra por debajo del 35% establecido en la Ley de Transición Energética y de Ley General de Cambio Climático (LGCC).

Como sabemos, en nuestro país la ley no se aplica de manera retroactiva en perjuicio de persona alguna. En este contexto, las nuevas condiciones deberán plantearse a futuro, con miras a la atracción de capital para la puesta en marcha de los proyectos necesarios para lograr los objetivos estratégicos contenidos en el Prodesen, incluidos el reforzamiento y la ampliación de las redes de transmisión y distribución, que permitan solventar la creciente demanda de energía.

Sin duda, el logro de las metas en materia energética requiere del concierto de la inversión pública y la iniciativa privada, que deben trabajar coordinadamente por el bien del país.

 

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