Se disparan las incineraciones a causa de la pandemia

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El director general de las funerarias Poveda y La Piedad, Alejandro Espadas Villajuana, informó que las funerarias de Mérida tienen 4 hornos de cremación, dos de ellos están en el complejo funerario La Piedad, otro está en el cementerio Xoclán y uno más en otra funeraria privada.

Los restantes 4 hornos crematorios están en funerarias de Kanasín, Tixkokob, Progreso y Umán, dijo.

El dato más relevante que arroja esta pandemia es que los servicios de cremación han aumentado un 400%.

“No vemos problemas de saturación, a lo mejor algunas funerarias tienen mayor trabajo, pero la cantidad de funerarias que da el servicio a la comunidad son suficientes”, indicó el empresario. “

«En Mérida no se van a ver cadáveres en la calle o en camiones refrigerados como se vieron en otras ciudades que afrontan la pandemia, lo más que puede pasar es que esperen dos o tres horas por un turno”.

Espadas Villajuana y el regidor Gabriel Mena Guillermo coincidieron que en Yucatán los cementerios tienen capacidad para la inhumación, sea por muerte de Covid-19 u otra patología, lo que quita presión al uso de los hornos crematorios.

Mejores servicios funerarios

Incluso, el concejal anticipó que en estos momentos en que el Ayuntamiento realizará una revisión y modificación del Plan Municipal de Desarrollo, propondrá tres líneas de acción para mejorar los servicios funerarios que ofrece la autoridad municipal en sus tres cementerios de Mérida y los 33 de las comisarías.

Estas acciones que impulsará el regidor meridano serán:

  • Aumentar el número de personal que trabaja en los cementerios para afrontar la demanda del servicio funerario.
  • Dotar de equipo y herramientas de trabajo suficiente y mantener ese suministro de protección para el cuidado de la salud de los trabajadores
  • Incrementar el número de bóvedas en el cementerio Xoclán y cementerios de comisarías.

Espadas Villajuana calculó que en estos momentos de la pandemia del Covid-19 los hornos crematorios de Yucatán trabajan a un 70% de su capacidad y reiteró su confianza de que esos escenarios que se vieron en la televisión de cadáveres en las calles o en camiones refrigerados “no pasará aquí”.

Ve un sector funerario sólido y con una capacidad instalada de realizar 88 cremaciones al día en Yucatán.

¿Qué pasa si aumenta?

“Lo que pasaría si aumenta más el número de muertos diarios por la pandemia es esperar uno o dos días para la incineración del cadáver”, reiteró.

“Desde que inició la pandemia han muerto más de 800 personas en Yucatán, pero hay meses con número más alto históricamente: en julio de 2017 hubo 1,100 muertes por un brote de influenza, las muertes en accidente de tránsito y otras patologías; en el mes de junio de 2020 hubo 1,050, y en este mes de julio creo que sí se va a rebasar el “pico” de fallecimientos y superaremos las 1,100 defunciones en general registradas hasta el momento”.

Medidas de protección

El alto riesgo de contagio del coronavirus que genera la enfermedad Covid-19 obligó a las funerarias a redoblar las medidas de protección al personal y carrozas que trasladan los cadáveres del hospital donde ocurre el fallecimiento hasta el horno donde será la incineración o entierro del cadáver.

En el caso específico de las funerarias Poveda y La Piedad, su director general informó que todo aquel que maneja un cadáver cumple cabalmente con el protocolo de la Secretaría de Salud de Yucatán. Usan un overol a prueba de riesgos de contagio, zapatos desechables, guantes, lentes, desinfectantes y como refuerzo colocan una nueva bolsa esterilizada al cadáver que ya está dentro de otra que le colocan en el hospital donde pereció.

Las carrozas que trasladan los cuerpos inertes tienen una división interna con un material acrílico y cristal templado para que no haya contacto con la bolsa mortuoria. Antes y después del servicio de traslado, el vehículo se desinfecta. Los fallecidos por Covid-19 no necesitan de ataúd, los meten en bolsas autorizados de alta resistencia y así van al horno crematorio.

Espadas Villajuana precisa que este protocolo de protección sanitario estricto también se aplica en las salas de velaciones de las funerarias donde se restringe el número de asistentes. Esos espacios cuentan con tapetes desinfectantes de zapatos, dispensadores de gel antibacterial, desinfectan toda la sala antes y después del velorio y los visitantes deben usar cubrebocas o caretas.

El director de las funerarias Poveda y La Piedad, Alejandro Espadas, y el regidor Gabriel Mena, también se refirieron a los precios del servicio funerario, de lo cual informaremos en otra entrega.

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